Coaching para el aprendizaje

Coaching para el aprendizaje

La formación, tal y como se ha venido ofreciendo desde hace ya casi un siglo, está totalmente desfasada de las necesidades actuales de aprendizaje. La información es ya completamente accesible, en gran cantidad, en diferentes formatos y de manera prácticamente inmediata.

Hoy en día quizás sería más interesante que el profesorado pasara a un segundo término, dando mayor protagonismo a su alumnado. Tan importante es lo que se transmite como qué hacen los alumnos con la información que reciben.

Es habitual en el ámbito de la empresa que cada cierto tiempo los departamentos de recursos humanos dediquen parte de su presupuesto a la formación de los empleados, generalmente los directivos, en ciertas competencias como el liderazgo, el trabajo en equipo, la comunicación eficaz, la gestión del tiempo, la negociación, etc.

Los formadores cambian pero, en general, el discurso sigue siendo el mismo, nada que no pudiera estudiarse a través de vídeos, libros, o buscando información a través de internet.

Sin embargo, estos cursos siguen repitiéndose una y otra vez. Esto es así porque realmente su impacto a muy corto plazo suele ser elevado, diluyéndose poco a poco a medida que las tareas del día a día van distrayendo la atención hacia otros temas.

Y es aquí donde el coaching se convierte en una metodología novedosa que tiene mucho que aportar a la formación. El formador-coach no sólo transmite información sino que favorece un verdadero aprendizaje por parte de los asistentes, generando procesos de reflexión, flexibilizando pensamientos rígidos, haciendo que se descubran nuevos puntos de vista, provocando una mayor toma de conciencia y autoconocimiento, haciendo en definitiva al alumno partícipe y responsable de su propio aprendizaje.

Estos procesos generados a través del coaching perduran a largo plazo, ya que los alumnos descubren sus propias herramientas que les permiten desarrollarse personalmente y mejorar, aplicando los conocimientos adquiridos a su día a día.

Las habilidades del coach al servicio de la formación constituyen una fantástica herramienta para lograr un verdadero aprendizaje.

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