Empieza por el tejado

Empieza por el tejado

Si quieres construir un gran equipo, empieza por el tejado. Porque es desde allí, desde la cúpula, desde donde se fijan los grandes pilares en los que deberán apoyarse todos sus miembros.

Muchos equipos fracasan en sus metas porque ahí “arriba” no se ha dedicado el tiempo suficiente a definir con exactitud qué es lo que se quiere conseguir, hacia dónde se quiere ir, qué se está dispuesto a sacrificar para lograrlo y qué no.

Cuando no ves claro el sendero, es muy probable que camines en círculos, o que unas veces vayas hacia un lado y otras en la dirección opuesta. Si no sabes dónde ir, cualquier camino es el adecuado.

También puede ocurrir que los equipos no alcancen sus objetivos porque, a pesar de que todo lo anterior se tenga claro, no se les haya sabido comunicar con total transparencia a los que tienen que llevar a cabo el proyecto, a los que deben concretar esas líneas maestras en acciones concretas.

Tendemos a pensar que los que nos rodean tienen “superpoderes” que les permiten leer nuestro pensamiento. O incluso que lo que resulta obvio para nosotros no necesita decirse, ya que también es obvio para los demás. Sin embargo, lo cierto es que no todos vemos lo mismo, ni pensamos lo mismo, ni lo interpretamos de la misma manera. Si algo es importante para ti, por muy “evidente” que sea, dilo.

Cuando las cosas no salen como se esperaba, se suelen hacer cambios en los procedimientos, en la ejecución, en ocasiones incluso se intentan solucionar los errores cometidos cambiando los miembros del equipo. Posiblemente sea una buena solución a corto plazo. Cambiar los colores de las paredes y renovar el mobiliario suele resultar llamativo e interesante pero, si no quieres que al poco tiempo la casa vuelva a oler a humedad, comienza revisando las goteras del tejado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *