Siempre hay un motivo para el refuerzo positivo

Siempre hay un motivo para el refuerzo positivo

Estas palabras las pronunciaba hace unos días el prestigioso entrenador de hockey José Brasa, campeón olímpico en Barcelona 92, en una fabulosa conferencia ofrecida dentro del Máster en Psicología del Coaching de la UNED.

En ella explicaba cómo, en base a su experiencia, la mejor manera de desarrollar y potenciar las capacidades de un equipo era a través del refuerzo positivo.

No puedo estar más de acuerdo con él. El refuerzo social es una de las técnicas psicológicas más poderosas así como una de las habilidades propias del coach. Y desde mi punto de vista, también es una habilidad que deberían adquirir y perfeccionar todos aquellos que tienen personas a su cargo y que busquen, de una u otra manera, el desarrollo personal de las mismas.

Cuando se dirige un equipo, ya sea en el ámbito laboral o deportivo, una de las principales tareas del directivo o del entrenador es la de conocer y potenciar las capacidades de todos y cada uno de los miembros del equipo, de manera que los desarrollos individuales reviertan en la mejora del equipo en su conjunto y, por tanto, en el logro del objetivo común.

Para que una persona pueda desarrollar o mejorar sus capacidades, lo primero que necesita es tener un conocimiento objetivo de cuál es su situación actual, de cuáles son esas capacidades o habilidades que ya tiene adquiridas y de cuáles son aquellos aspectos concretos que aún necesita trabajar en mayor profundidad.

En general, las personas tendemos a juzgarnos duramente, a poner nuestra atención en los fallos cometidos, en lo que aún nos falta, en nuestras debilidades. Y lo mismo nos ocurre cuando hacemos un juicio u observación sobre los demás.

Conocer y reconocer los fallos es algo fabuloso, ya que nos da la oportunidad de descubrir oportunidades de mejora. Sin embargo, este conocimiento se convierte en desánimo y frustración, y por tanto no supone una posibilidad de crecimiento, cuando no viene acompañado de un conocimiento objetivo de aquellas tareas concretas que realizamos adecuadamente o de aquellas habilidades que manejamos con soltura.

Saber lo que, objetivamente, hacemos bien nos da la autoconfianza necesaria para seguir avanzando en nuestro desarrollo.

Los directivos y entrenadores, acostumbrados a ofrecer feedback a los miembros de su equipo, deben tener esto muy en cuenta. No se trata de identificar a la persona con sus acciones mediante expresiones como “eres bueno” ni de decirle a alguien lo que hace bien utilizando frases generalistas, vacías de contenido concreto como “lo has hecho bien”,  sino señalando aquellas acciones o comportamientos específicos que la persona ha realizado adecuadamente. De esta manera le estamos ofreciendo no sólo la adquisición del conocimiento objetivo acerca de su comportamiento o acción sino que además estamos favoreciendo el que la persona repita y afiance dicho comportamiento.

De igual manera, la crítica constructiva se basa en señalar aquellos aspectos concretos que la persona aún puede seguir trabajando, dándole las herramientas adecuadas (instrucciones, tareas, ejercicios, …) para lograrlo.

La regla del 3 x 1 nos dice que, para proporcionar un buen feedback, deben señalarse 3 aspectos positivos por cada uno a mejorar. No es que se deba seguir esta regla a rajatabla, pero sí nos da una idea de la verdadera importancia que tiene el refuerzo positivo en el desarrollo personal.

De igual modo, es importante tener en cuenta el orden en que se ofrecen estos comentarios ya que, si comenzamos con lo que se podría mejorar, la atención de nuestro interlocutor se centrará rápidamente en ello, de manera que todos los aspectos positivos que resaltemos posteriormente no tendrán ninguna repercusión; simplemente habrá dejado de escuchar después de la primera frase.

Por tanto, todos aquellos que desde su rol (coach, directivo, entrenador, padre, profesor,…) quieran favorecer el crecimiento y desarrollo de personas, no deben olvidar que “siempre hay un motivo para el refuerzo positivo”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *