Acoso digital y consecuencias psicológicas para los deportistas

Tenista leyendo un mensaje ofensivo en su móvil

La violencia verbal sigue siendo un gran problema en las gradas. Insultos, cánticos, mensajes racistas, deseos de muerte, Parece que de alguna forma nos hemos acostumbrado a que esto ocurra, especialmente en el fútbol.

Pero también sucede en el fútbol de base, donde esos mensajes de odio van dirigidos a jugadores menores de edad o a deportistas y árbitros en formación, que lo único que intentan es disfrutar de su deporte.

A los gritos, los insultos, las amenazas y las peleas en las gradas se ha unido, por desgracia, el acoso digital.

Desde el anonimato que proporcionan las redes, muchos se dedican a insultar, ridiculizar o menospreciar a los deportistas. Seguramente piensen que es divertido, que además genera visibilidad en las redes, porque de eso se encargan los algoritmos. Pero posiblemente no sean muy conscientes del daño psicológico que están provocando.

Futbolista leyendo un mensaje negativo en su teléfono móvil. Acoso digital

Muchos jugadores de alto rendimiento se han visto acosados digitalmente. Las mujeres deportistas, especialmente con mensajes de tipo sexual, y los hombres deportistas a través de mensajes racistas. Pero también se han dado bastantes casos de amenazas de muerte tanto para el jugador como para su familia.

Los deportistas de élite están muy expuestos en las redes y parece que todo el mundo tiene derecho a opinar sobre su rendimiento, su físico o cualquier otro aspecto de su vida. Los comentarios despectivos o amenazantes suelen aumentar cuando los atletas no cumplen con las expectativas de sus “seguidores”, especialmente si hay apuestas de por medio.

Esta constante exposición puede llegar a tener un fuerte impacto en la autoestima del jugador, pero también puede llegar a generar serios trastornos como la ansiedad o la depresión. Y; por supuesto, afectar negativamente a su rendimiento deportivo.

Muchos deportistas que han sufrido este acoso digital han optado por el aislamiento, retirar sus perfiles de las redes sociales o dejarlas en manos de alguien para no tener que leer esos comentarios desvalorizantes o amenazas. A veces, alejarse al menos temporalmente de las redes sociales, puede proteger la salud mental del deportista. Pero esa no tendría que ser la solución.

Por suerte, parece que poco a poco las federaciones están comprendiendo la trascendencia del acoso digital y están tomando algunas medidas como la puesta en marcha del sistema de monitorización del ciberacoso ambiental Threat Matrix desarrollado por Signify Group. Este sistema es capaz de monitorizar las redes sociales y detectar el contenido ofensivo en 35 idiomas, para así poder realizar las intervenciones necesarias.

Pero, desde mi punto de vista, la verdadera solución debería pasar por la educación y la responsabilidad. El deporte de competición es muy exigente. Los deportistas tienen que lidiar con muchas situaciones de estrés propias de su disciplina deportiva, pero ninguno de ellos debería sufrir el estrés derivado del acoso verbal (y a veces incluso físico) en las canchas ni del acoso digital en las redes.

Abrir chat
Hola 👋
¿En qué puedo ayudarte?