Trastorno Obsesivo-Compulsivo

Una mujer con TOC ordenando una estantería

El TOC o Trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por la existencia de obsesiones y compulsiones.

Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que generan un gran malestar o ansiedad. Estos pensamientos no son simplemente derivados de preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida cotidiana. La obsesión no es voluntaria, el paciente la experimenta como como algo que invade su conciencia.

Las compulsiones son conductas repetitivas que se efectúan en respuesta a una obsesión, para tratar de reducir esa ansiedad. La conducta se plantea generalmente para prevenir un desastre o daño. Sin embargo, no siempre hay una relación lógica entre la conducta y el peligro que se quiere evitar. Por ejemplo, dar al interruptor de la luz 5 veces cada vez que se entra o se sale de una habitación para evitar tener una enfermedad grave. O la relación entre la conducta y el peligro es excesiva. Por ejemplo, lavarse las manos doscientas veces para evitar contagiarse.

La persona que padece un TOC reconoce que sus síntomas no tienen sentido. Sin embargo, puede dedicar una gran parte de su tiempo tratando de reducir la ansiedad que le provocan las obsesiones, realizando las conductas compulsivas, que pueden llegar a interferir gravemente en su vida diaria.

Una mujer con TOC limpiándose las manos de manera compulsiva.

Los tipos de TOC más habituales son:

  1. De limpieza/lavado: El paciente tiene obsesiones de posible contaminación por suciedad o gérmenes y realiza largos rituales de limpieza y desinfección.
  2. De comprobación: El paciente tiene obsesiones de duda constante y realiza comprobaciones repetidas, temiendo que, si no las realiza, pueda producirse alguna catástrofe.
  3. De orden: Al paciente le genera un intenso malestar ver objetos “fuera de su sitio” y dedica mucho tiempo a ordenarlos de una manera determinada.
  4. De repetición: Realiza repeticiones reiteradas de determinadas conductas, o sigue una secuencia determinada al realizar una conducta. De esta manera cree estar evitando una catástrofe.

Muchos de los pacientes con TOC tienen otro trastorno asociado, especialmente depresión u otro trastorno de ansiedad. Esto hace que tengan un mayor riesgo de mortalidad, ya sea debido a los sentimientos de culpa y desesperanza que incluso les pueden llevar al suicidio, o por la constante alerta a la que está sometido el cuerpo, que afecta al sistema inmunológico, cardiovascular y respiratorio.

La buena noticia es que el TOC tiene tratamiento. Si sientes que padeces alguno de sus síntomas, no lo dejes pasar y acude a un profesional de la psicología.

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